Este 2014 comenzó con una gran tarea: recuperarme física y espiritualmente el golpe que supuso perder el embarazo porque era ectópico y casi la vida por un cúmulo de circunstancias.

Los médicos y muchos de los que me quieren y saben de estas cosas me avisaron de que es un punto de inflexión. Así que aquí estoy, recuperándome haciendo lo que se hacer y tanto me gusta.

Los día siguientes a la operación tuve varios impulsos de cerrar cuestiones pendientes. Y entre esas cosas está la tesis.

Pero todavía estoy muy floja y hasta la vista tengo un poco tocada, las neuronas dispersas y los sentimientos sin palabras, arremolinados en emociones que tengo que explorar.

Cuando volví a casa, tres semanas después, poco a poco me acerqué a los libros que resultaron una buena tabla de salvación. Y así se me ocurrió este proyecto, como un viaje por la experiencia de otros para reencontrarme con mis palabras, entrenar los ojos, aceitar las neuronas y prepararme para el camino intelectual de terminar la tesis habiendo recuperado la pluma y le verso.

Me encontré hace unos días anotando: “Escritura de la memoria, del olvido, de la búsqueda, de la descarga, del descargo”.

Al principio me recordó al título de un libro que mucho he leído de Paul Ricoeur, “La memoria y el olvido”. Pero me di cuenta de que eran solo algunos de los usos que tiene la escritura para mí.

La idea es leer 10.000 páginas de literatura y dejar que mi pluma fluya con comentarios y asociaciones. Así que voy a ir compartiendo todo lo que va saliendo.

Se me ocurrió el siguiente preámbulo para la tesis-del-futuro:

“Esta tesis comienza a acabar con 10.000 páginas de terapia. Las primeras semanas tras una trauma finalizan con un primer atracón de literatura que resulta terapéutico y enlaza con una de mis primera decisiones tras despertar de la anestesia y conocer lo que había pasado. Volver a poner en un lugar eminente la vida intelectual en mi cotidianidad.

Digo esto a un mes del dolor, de la pérdida. Lo digo porque hace dos días he recuperado la palabra, gracias a la lectura, gracias a que puedo leer ahora, también puedo decir”

Anotación del 23 de enero de 2014.

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